martes, 21 de enero de 2014

Feliz

Ha pasado ya tanto tiempo desde la última vez que fui feliz, que empiezo a pensar que jamás volveré a serlo.
No tengo metas en mi vida, no quiero hacer nada, me pudro en mi soledad mientras veo cómo gente que se hacían llamar "amigos" directamente actúen como si no existiese, aunque me da igual, afortunadamente ya estoy acostumbrado a estar solo. Pero aún así, no dejo de preguntarme qué es lo que he hecho mal, que he dicho, cómo he actuado para merecerme el peor de los castigos, que es dejar de existir viendo como todo a tu alrededor se mueve sin que puedas interactuar con nada. No hace mucho, era feliz, era estúpidamente feliz, por hacer feliz a otra persona, y entonces sí que ya podía pasarme lo que fuera, porque esa persona estaría a mi lado pasara lo que pasara. Desafortunadamente, y como parece que va a ser durante el resto de mi vida, se dio cuenta que no era necesario para su felicidad, y no tuvo ninguna objeción en dejarme tirado como cualquier otra persona ajena a mi vida habría hecho. Y lo peor de todo, es que con esa persona sí sé lo mal que lo he hecho. O más bien, sé lo que no he hecho. Paso día tras día, minuto a minuto tratando de evadir mis pensamientos con cualquier gilipollez que encuentre por internet, y me está empezando a faltar internet por explorar. Intento evadirme de los recuerdos, de pensamientos cómo "ahora mismo estaríamos..." O viendo imágenes de gente siendo feliz juntos, y pensando "¿por qué no puedo yo ser así?". Lo peor de todo, es que a pesar de lo que ha pasado, aún vivo con la puta esperanza de que todo esto sea una simple pesadilla, que mañana me despertaré y seguiré siendo el mismo gilipollas que la hace reír, ser el buen chico que necesita, que sienta ser la envidia de todas las parejas. Conozco todos los errores que he cometido, y dios sabe que he cambiado, pero me encuentro en una situación en la que sé que voy a ser mejor, pero no soy capaz de ser mejor con nadie. Mi terror es buscar a alguien con quien compartir mi vida, amarla, saber que me ama y aún así tener el temor de que todo se pueda acabar de un día para otro, que vuelva a empezar todo otra vez, volver a sentirme vacío, sin vida, sin ganas de vivir. Y es que ¿dónde voy a encontrar yo a una mujer que me quiera conocer y no tenga miedo de aceptar mis defectos? Muy simple, en ningún sitio, no la hay, ya no. Moriré sólo, al igual que he vivido.